A Ana le encanta la playa. Le encanta el mar, recoger conchas y la sensación de sentir la arena entre los dedos de sus pies. A sus padres también les gustaba, pero preferían tumbarse tranquilamente en la arena. Como se aburría, su padre le dijo que podría mandar un mensaje por una botella. A Ana le gustó la idea, así que le hizo caso. Escribió una carta, la metió en una botella y la lanzó todo lo lejos que pudo.
Después de un rato, Ana vió de nuevo su botella, pero lo que no se esperaba era que tuviese la respuesta… ¡De una sirena!
Ana, entusiasmada con la respuesta de su nueva amiga, la contestó al instante. Rato después, vió de nuevo la botella, pero esta vez la carta no traía buenas noticias. La sirena, aunque tenía muchas ganas de quedar con ella, no podía, ya que había perdido su pulsera favorita. Ana, como no se iba a quedar ahí quieta, fue a buscar una solución para el problema de su amiga.
Este libro tiene unas tarjetas con las cartas dentro.
A mí este libro de pequeña me gustaba mucho, especialmente por la idea de las tarjetas. Y ahora que estaba escribiendo esta entrada se lo estuve leyendo a mi hermano, así que creo que es un buen libro y mantiene entretenidos a los niños pequeños

Que bonito! Me encanta ese intercambio de cartas ?